La bendita indulgencia de los jueces en favor de los delincuentes: Quién le pondrá el cascabel al gato

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La bendita indulgencia de los jueces en favor de los delincuentes: Quién le pondrá el cascabel al gato

Por David R. Lorenzo

A veces no me explico cómo un individuo, el
llamado Jhovanny de Jesús Metz Cruz, alias “Macho”, acusado de inferirle dos
puñaladas, al chofer del camión de la basura de Santiago, Deivy Carlos Abreu
Quezada, quien posteriormente murió, en un hecho ocurrido en medio de una
persecución vinculada a una turba de motoristas, estaba en libertad, como
"Juancito el Caminador".

Alias el "Macho", en enero del 2023 había sido apresado y sometido a la justicia acusado de herir de varios disparos con una pistola calibre 9 milímetros. a un sargento de la Policía y otra persona.

Según la información que leí del periodista José Alfredo Espinal, el sargento de la Policía Nacional, Christopher Almánzar García, adscrito a la unidad SWAT, observó a Metz Cruz y a otro individuo desplazarse en vía contraria a bordo de una motocicleta, en un hecho que habría ocurrido el 7 de mayo de 2023 en el sector El Ejido, de Santiago, de la República Dominicana.

El sargento Almánzar García, adscrito a la unidad SWAT, al notar la actitud sospechosa, se identificó como policía e intentó persuadirlos para que abandonaran el lugar.

Sin embargo, las informaciones,, bajo la supuesta orden de otro individuo conocido como “Papi Juan”, Metz Cruz habría desenfundado un arma de fuego y realizado múltiples disparos, hiriendo al agente y a otra persona.

El enfrentamiento dejó al sargento con fracturas en el fémur y la rodilla izquierda, mientras que su sobrino, Jeison William Almánzar Núñez, resultó herido en la pierna izquierda al intentar auxiliarlo.

Por la acción habría sido sometido a la justica en Santiago, acusado de asociación de malhechores, golpes y heridas y tentativa de homicidios.

Pese a la gravedad del caso, la magistrada Yerixa Alexandra Cabral de la Cruz, sólo le habría puesto como medidas de coerción, una garantía económica, presentación periódica e impedimento de salida del país.

Entonces, uno no se explica, cómo a un delincuente, que hiere de balas a un agente de la policía, y a su sobrino, lo que constituye un hecho grave, probablemente sin arraigo social, ni solvencia económica, se le imponga la medida de coerción más simples, del Código Procesal Penal.

Lo grave del caso, que parece que nunca fue juzgado porque hacen 3 años del hecho, y ahora andaba armado con un cuchillo, imponiendo su terror, causando daños irreparables a la sociedad, como fue la muerte del humilde chofer.

Eso también demuestra, que los ricos y poderosos no son los únicos que evaden la justicia, sino también, los malhechores barriales. Ahora hay que preguntarse, quién mató a Deivy Carlos Abreu Quezada y al padre Canales, como se narra en el Cosas Añejas.  de César Nicolás Penson, ": "la justicia dominicana".

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