La proliferación de bancas de apuestas; un buen negocio para el Estado, un desastre para la población
Por David R. Lorenzo
Durante esta semana veo que están instalando una nueva banca de lotería en la calle Boulevard esquina 26 de Enero, del sector San Souci, en el municipio de Santo Domingo Este, por el residencial donde vivo.
Es un nuevo negocio de ese tipo, de los varios que hay. Está cerca de una escuela, en violación a la Ley y me pregunto si ese establecimiento cuenta con el permiso correspondiente de las autoridades.
Esto se produce porque la República Dominicana es un paraíso para las bancas deportivas, de loterías y los casinos, que generan cuantiosos ingresos para el Estado y destrucción económica, moral y de salud mental para los jugadores.
En este país existen 72 casinos legalmente en funcionamiento, regulados por el Estado, a través de la Dirección de Casinos y Juegos de Azar. Estos operan todo el día y a todas horas. Son los lugares perfectos para la destrucción económica de cualquier persona, aún siendo la más rica. Son los que más enfermos al juego producen.
A parte de los 72 casinos físicos, también hay otros on line, en los cuales cualquiera puede jugar desde su casa.
En esta media isla también existen aproximadamente 1,849 bancas deportivas debidamente reguladas, donde se juega diariamente. Hay otras que pueden estar ilegales. En los casinos y en las bancas deportivas también funcionan las máquinas tragamonedas, que son dispositivos electrónicos de juegos altamente adictivos.
Pero, las que abundan como la hierba mala son las bancas de loterías. De acuerdo a datos oficiales en la República Dominicana operan unos 75 mil negocios de ese tipo de forma legal, y más de 50 mil de manera irregular.
Están en todas partes como hierba mala y superan en mucho a las escuelas públicas, porque estas llegan a unas 8 mil. Deben estar reguladas por la Ley núm. 494-06, y de acuerdo a esa legislación una banca de lotería debe estar a una distancia mínima de 200 metros lineales de escuelas públicas, colegios privados y estancias infantiles, pero, esto no se cumple.
LOS EFECTOS DE LAS BANCAS
El fácil acceso a las apuestas en las bancas de loterías, deportivas y casinos, se transforma en un grave problemas familiar y personal, ya que hay personas que juegan todos los días y a todas horas, lo pierden todo o viven en angustias constantes y llegan a convertirse en ludópatas, una adicción de terribles consecuencias y de difícil curación. Eso provoca que, de todos los adictos, los ludópatas son los que más se suicidan.
También, exponen a la población, principalmente a la escolar, juvenil e infantil, a una vulnerabilidad psicológica, por la constante exposición visual de estos locales en cada esquina de los barrios, normalizando el juego de azar desde temprana edad.
El Estado no le interesa regular estos juegos, sino que cada día aprueba más bancas y más loterías, porque sólo persigue aumentar las recaudaciones y, sus funcionarios no saben lo que están provocando.
Estos juegos lo que hacen es aumentar la pobreza en los sectores de escasos recursos y de otros también vulnerables, que creen que la única manera de salir de ese estado, es jugando lo poco que tienen.
Así de esa manera gran parte de los escasos recursos de las familias se desvían hacia los juegos de azar con la falsa esperanza de salir de la pobreza. Esto deteriora el presupuesto destinado a la alimentación, salud y educación.
Otro de los problemas es que son instalados en las cercanías de escuelas y universidades, pese a la prohibición de la Ley. Muchos estudiantes al salir de las escuelas juegan números de loterías o acuden a bancas deportivas, y entran en lo que se conoce como la ratonera, que una vez entra, se activa la trampa, baja la puerta y ya eres un prisionero del juego, de donde es muy difícil salir.
Por lo pronto, la población dominicana no tiene escapatoria de este mal, porque seguirán proliferando las bancas de todo tipo, gran parte de la población continuará jugando todos los días y a todas horas, nuestros niños seguirán siendo víctimas de esa vulnerabilidad visual, que años más adelante los llevarán a practicar lo que ven, la gente seguirá siendo más pobres, aunque algunos se saquen, los ludópatas continuarán en aumento, y el gobierno, cada vez será más rico, porque en este negocia, el Estado gana y se ríe.
Pos data: El autor es escritor del libro “El Adicto”